Un cítrico en maceta no es un cítrico de jardín metido en un tiesto. Es un cultivo distinto, con sus propias reglas, y la mayoría de los limoneros de terraza que acaban amarillos y sin fruta fallan por tratarlos como si estuvieran en tierra.

La buena noticia es que son de los frutales que mejor lo llevan, y en una terraza con sol pueden dar cosecha durante años.

Cítrico cultivado en maceta en una terraza

Cuáles funcionan mejor

Limonero, sobre todo el 'Cuatro Estaciones'. El más agradecido de todos: florece y fructifica casi de continuo, tolera bien la poda y aguanta la maceta sin quejarse. Si es tu primer cítrico, este.

Kumquat. Naturalmente pequeño, perfecto para maceta, muy decorativo y el más resistente al frío del grupo. La fruta se come entera, con piel.

Calamondín. El clásico de interior. Pequeño y cargado de frutos naranjas todo el año, aunque su fruta es muy ácida y sirve más para mermelada que para comer.

Lima y mandarino. Bien en macetas grandes. El mandarino tipo clementino se adapta razonablemente.

Naranjo. Posible, pero es el que peor se conforma: necesita mucho volumen y tarda en dar una cosecha que compense.

Al comprar, mira el patrón. Los injertados sobre Poncirus trifoliata o citrange dan árboles más contenidos y son la mejor elección para maceta.

La maceta

Empieza con unos 40 litros y ve subiendo hasta 60 u 80 conforme crezca. Menos de 30 litros condena al árbol a vivir estresado y a que tengas que regar dos veces al día en verano.

Mejor ancha que profunda: la raíz del cítrico es más superficial de lo que la gente supone. Con muchos agujeros, y elevada del suelo sobre unos tacos para que drene de verdad y no se caliente tanto.

El material importa: el barro transpira y mantiene la raíz más fresca, pero se seca antes; el plástico retiene más agua pero se recalienta al sol y puede cocer la raíz. En una terraza al sur del sur de España, una maceta de plástico negro es una mala idea.

El sustrato

Aquí se pierde la mitad de los cítricos de terraza. Necesitan drenaje y aireación, no tierra que se compacte.

Una mezcla que funciona: sustrato para plantas acidófilas al 50%, perlita o pómice al 25% y compost o fibra de coco al 25%. La tierra de jardín, sola, en maceta se apelmaza en pocos meses y asfixia la raíz.

Nada de una capa de bolas de arcilla en el fondo: no mejora el drenaje, lo empeora al crear una zona de retención de agua justo bajo la raíz. Lo que hace falta es que todo el volumen drene bien.

Riego

Regular y sin extremos. No soportan ni secarse del todo ni estar encharcados; los dos extremos provocan lo mismo, que es la caída de flores y frutos pequeños.

Comprueba metiendo el dedo tres o cuatro centímetros: si está seco, riega hasta que salga agua por abajo. En verano puede ser a diario; en invierno, cada semana o diez días.

Vacía siempre el platillo. Es la causa número uno de muerte de cítricos en maceta.

Agua sin cal si puedes. En zonas de agua dura se va formando una costra blanca y el árbol acaba clorótico.

Abonado, que en maceta es obligatorio

En tierra un cítrico tira de las reservas del suelo; en maceta solo tiene lo que le des, y cada riego lava una parte por el fondo.

Abono líquido específico para cítricos cada dos o tres semanas de marzo a septiembre, a la dosis del envase o algo por debajo. En invierno, o nada o muy espaciado.

Que lleve micronutrientes quelatados, en especial hierro. Si aun así las hojas nuevas salen amarillas con los nervios verdes, aplica quelato de hierro EDDHA aparte.

Sol, frío y viento

Quieren sol directo, cuanto más mejor: mínimo seis horas. A la sombra vegetan pero no dan fruta.

En invierno, el punto débil es la maceta, no el árbol: la raíz se hiela mucho antes en un tiesto que en tierra. Por debajo de 0 grados, envuelve la maceta con plástico de burbujas o arrimala a una pared.

Y no los metas dentro de casa salvo que no quede más remedio. El aire seco de la calefacción les provoca caída de hoja y araña roja casi garantizada. Si tienes que hacerlo, busca el sitio más luminoso y fresco.

Poda y trasplante

Poda ligera a finales de invierno: quita chupones, ramas cruzadas y lo seco, y despunta para mantener la forma. No hace falta más.

Quita siempre los brotes que salgan por debajo del injerto, que suelen tener espinas grandes: son del patrón y acaban comiéndose el árbol.

Trasplanta cada dos o tres años, en primavera, subiendo un tamaño de maceta y renovando el sustrato. Si ya no puedes subir más, saca el cepellón, recorta un tercio de las raíces exteriores y devuélvelo con sustrato nuevo.

En resumen

Limonero Cuatro Estaciones o kumquat, maceta de 40 litros o más, sustrato drenante con perlita, sol directo, riego regular sin platillo, y abono líquido cada dos semanas de marzo a septiembre. Con eso, un cítrico en terraza da fruta durante años.


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