Los hongos del césped rara vez son un ataque venido de fuera. Sus esporas ya están en el suelo, siempre, esperando condiciones favorables. Lo que hace aparecer un rodal marrón de un día para otro no es que haya llegado el hongo: es que le has creado el ambiente que necesitaba.

Por eso esto va casi todo de prevención, y el fungicida es el último recurso.

Rodal de césped afectado por hongos

Las condiciones que los disparan

Hoja mojada durante muchas horas. Es el factor número uno. Un hongo necesita agua líquida sobre la hoja para germinar; si riegas al atardecer, la hoja pasa doce horas húmeda y le regalas la noche entera.

Exceso de nitrógeno. Un césped muy abonado saca tejido blando y acuoso, sin apenas defensas. La mayoría de los brotes fúngicos aparecen dos o tres semanas después de un abonado nitrogenado fuerte.

Falta de potasio. El potasio engrosa las paredes celulares. Un césped bien potasiado resiste mucho mejor.

Fieltro acumulado. Retiene humedad en la corona de la planta y aloja las esporas.

Aire estancado y sombra. Setos cerrados, esquinas sin ventilación, zonas bajo árboles.

Siega demasiado baja. Deja la planta sin reservas y expone la corona.

Los más habituales y cómo se reconocen

Fusarium (podredumbre rosa). Rodales redondos de 5 a 30 centímetros, primero de aspecto acuoso y luego pajizos, a menudo con un micelio blanco rosado en el borde por la mañana. Aparece con humedad y temperaturas suaves, típico de otoño e invierno. Es el más común en España.

Dollar spot. Manchas pequeñas y muy redondas, del tamaño de una moneda, de color pajizo. Suele delatar falta de nitrógeno, curiosamente al revés que los demás.

Pythium. Zonas oscuras y grasientas que se extienden rápido, con la hierba pegada entre sí. Va con calor y encharcamiento, y es el más agresivo: puede arrasar una zona en dos días.

Rhizoctonia (brown patch). Círculos grandes, de medio metro o más, con el borde más oscuro. Verano caluroso y húmedo.

Roya. Polvillo naranja que se te queda en los zapatos. No mata el césped; indica falta de vigor y de nitrógeno.

Corros de brujas. Anillos de hierba muy verde, a veces con setas. Antiestéticos y difíciles de eliminar; se controlan sobre todo aireando y mejorando la penetración del agua.

Prevención, que es donde está el 90%

Riega por la mañana temprano. Entre las 4 y las 8. La hoja se seca con el sol y el hongo no tiene su ventana. Regar por la tarde-noche deja la hoja mojada diez horas seguidas, justo lo que el hongo necesita para entrar. Cuando el programador se queda un par de semanas a esa hora, el rodal ya está formado, y devolverle el verde a esa zona pasa por resembrarla en otoño.

Riega hondo y espaciado. Dos o tres riegos largos por semana en vez de uno corto diario. La raíz baja y la superficie se seca entre riegos.

Potasio en otoño. Un abono tipo 10-5-20 en septiembre es lo mejor que puedes hacer contra el fusarium del invierno.

Modera el nitrógeno, sobre todo a finales de otoño. Un césped que entra al invierno creciendo mucho es un césped que se va a enfermar.

Sube la altura de siega a 5 o 6 centímetros y afila la cuchilla. Un corte limpio cicatriza; un corte deshilachado por cuchilla roma es una puerta abierta.

Escarifica una vez al año si el fieltro pasa del centímetro, y airea si el suelo está compactado.

Poda lo que dé sombra y no impidas la circulación de aire.

Si ya lo tienes

Corrige primero las condiciones. Cambia el horario de riego, baja el nitrógeno, sube el corte. Muchos brotes se frenan solos con eso.

Recoge la siega de las zonas afectadas y no la eches al compost.

Limpia la cortacésped después de pasar por un rodal, o la estarás repartiendo por todo el jardín.

Fungicida solo si avanza rápido. Un sistémico específico, respetando dosis y plazo de seguridad. Alterna materias activas si tienes que repetir, porque los hongos generan resistencias con facilidad.

Resiembra después. El hongo mata la planta; el hueco no se llena solo.

En resumen

Riega de madrugada y no al atardecer, hondo y espaciado; abona con potasio en otoño y contén el nitrógeno; siega alto y con cuchilla afilada; y quita el fieltro una vez al año. Con eso evitarás la mayoría de los hongos sin tocar un solo fungicida.


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