A la Cycas revoluta casi nadie la mata por descuido. Se mata por regarla como si fuera una palmera, que es lo que parece pero no es. Su tronco almacena agua y su raíz se pudre con una facilidad notable, así que el riego es el punto donde se decide si vive veinte años o dos temporadas.
No es una palmera, y eso cambia el riego
Las cicas son cicadáceas, un grupo mucho más antiguo que las palmeras, con las que no tienen parentesco real. Vienen del sur de Japón y crecen en suelos pobres, pedregosos y muy drenantes.
Su tronco es un órgano de reserva: acumula agua y almidón. Eso significa que aguanta la sequía con una tranquilidad enorme y que, en cambio, no tiene ningún mecanismo para deshacerse del exceso. Una cica encharcada se pudre desde la base y cuando el síntoma se ve por fuera ya no hay marcha atrás.
La regla: solo cuando el sustrato esté seco
Olvida los calendarios. Comprueba el sustrato metiendo el dedo, o mejor un palito de madera, unos cuatro o cinco centímetros. Si sale con tierra húmeda pegada, espera. Si sale limpio y seco, riega.
Cuando riegues, hazlo a fondo: agua hasta que salga por los agujeros de drenaje, y después deja que se seque por completo antes de volver. Es el mismo ciclo de empapar y secar que piden las crasas.
Cada cuánto sale eso en la práctica
Como orden de magnitud, no como norma:
En maceta y exterior: cada 7 a 10 días en pleno verano, cada 15 o 20 en primavera y otoño, y cada 3 o 4 semanas en invierno.
En interior: más espaciado todavía, porque hay menos evaporación. Cada 12 o 15 días en verano y una vez al mes en invierno suele ser suficiente.
En tierra, ya establecida: prácticamente nada. Un riego profundo cada dos o tres semanas en verano y nada el resto del año. Una cica plantada en un jardín con riego automático diario está condenada.
El invierno es el momento crítico
Con el frío la planta se para y deja de consumir agua, mientras que el sustrato tarda muchísimo más en secarse. Es la combinación que más cicas mata.
En invierno, reduce el riego al mínimo. Si la tienes en exterior y llueve, no riegues en absoluto. Y si está en maceta a la intemperie, procura que el agua de lluvia no se acumule en el platillo ni en el cuello de la planta.
Nunca en el cogollo
El punto del centro de la corona, de donde salen las hojas nuevas enrolladas, no debe acumular agua. Es tejido tierno y se pudre con facilidad, y si se pierde ese punto de crecimiento la planta queda muy comprometida.
Riega siempre al sustrato, nunca por encima. Si la tienes fuera y ha llovido mucho, inclínala para vaciar el agua retenida entre las bases de las hojas.
Cómo saber si te estás pasando o quedando corto
Ambos extremos amarillean las hojas, y se confunden con frecuencia. La diferencia está en el tacto y en el sustrato:
Exceso de riego: hojas amarillas empezando por las de abajo, blandas, a veces con manchas oscuras. El sustrato lleva días húmedo. Puede haber mosquitos revoloteando y, si hurgas en la base, olor a podrido. Aquí hay que dejar secar del todo, revisar la raíz y, si hace falta, trasplantar cortando lo podrido.
Falta de riego: foliolos que se doblan hacia dentro, secos y quebradizos, con las puntas marrones. El sustrato está seco desde hace tiempo. Se recupera regando bien, aunque las hojas ya secas no revierten.
Un matiz importante: que las hojas más viejas de abajo amarilleen y caigan es normal. La cica renueva desde abajo. Lo preocupante es cuando amarillean las del centro o cuando lo hacen todas a la vez.
El sustrato importa tanto como el riego
Puedes regar perfectamente y aun así pudrirla si el sustrato retiene. Necesita una mezcla muy drenante: sustrato universal mezclado a partes iguales con arena gruesa, pómice o perlita, de modo que se seque en pocos días.
Y maceta con agujeros, siempre, sin platillo con agua estancada. En una maceta demasiado grande sobra sustrato húmedo que la planta no usa, así que mejor justa.
El agua
Tolera bien el agua del grifo, aunque en zonas muy calizas conviene alternar con agua de lluvia para evitar que se acumulen sales. A temperatura ambiente, no fría.
En resumen
Riega solo cuando el sustrato esté seco varios centímetros, empapando y dejando escurrir, y espacia mucho en invierno. Nunca en el cogollo, siempre en sustrato drenante y sin platillo. Ante la duda, no riegues: una cica seca se recupera, una encharcada no.