Las flores del agerato no tienen pétalos. Lo que parece un pompón de terciopelo azul es un capítulo compuesto solo por flósculos tubulares, sin las lígulas que forman la corona de una margarita o una gerbera; el aspecto afelpado lo dan los estilos bífidos que sobresalen de cada flor diminuta. De ahí ese acabado de borla que no consigue casi ninguna otra planta de temporada, y de ahí también el azul: un azul lavanda auténtico, poco frecuente en jardinería de verano, dominada por los rojos, los amarillos y los rosas.
Qué es el agerato
El agerato de jardín es Ageratum houstonianum, una asterácea originaria de México, Belice y Guatemala. En su tierra es una planta de vida corta pero perenne; en España se cultiva como anual de verano, porque no soporta la helada y en cuanto la temperatura baja de cero se pierde. También se le conoce como damasquino o celestina.
Forma matas ramificadas, con hojas ovadas de borde festoneado, algo rugosas y pubescentes, y corimbos densos de capítulos de 5 a 8 mm agrupados en ramilletes planos. Florece del principio del verano hasta las primeras heladas de otoño, un periodo muy largo, y esa es su virtud principal: da color continuo sin interrupciones donde las petunias o las alegrías se cansan.
Los colores van del azul lavanda —el clásico— al malva, el blanco, el rosa y el bicolor. En cuanto a portes, hay dos grupos que conviene no mezclar al comprar:
Variedades enanas, de 15 a 30 cm, tipo 'Blue Mink', 'Blue Danube' o las series F1 modernas. Son las que se venden en bandeja de temporada y las que sirven para bordura, macetas, jardineras y primera línea de arriate.
Variedades altas, de 45 a 75 cm, tipo 'Blue Horizon' o 'Timeless'. Se cultivan para flor cortada, aguantan bien en jarrón y también funcionan como relleno de arriate en segunda fila. Apenas se ven en los viveros de temporada y son bastante más interesantes que las enanas para quien tenga sitio.
No confundirlo con sus parientes
Circulan dos plantas más bajo el mismo nombre y no dan el mismo resultado. Ageratum conyzoides es una especie tropical de flor más pobre y comportamiento invasor en zonas cálidas: aparece a veces en lotes de semilla barata y decepciona. Y el llamado "agerato vivaz" o "agerato resistente" no es un Ageratum en absoluto, sino Conoclinium coelestinum, antes clasificado como Eupatorium: es una vivaz rizomatosa, de flor parecida y azul similar, que rebrota cada año pero se extiende por raíz y puede volverse invasora en el arriate. Si lo que se busca es la mata compacta de temporada, la especie es houstonianum.
Siembra y plantación
La semilla es muy fina y, como la de casi todas las asteráceas de este tipo, germina con luz: se siembra en superficie sobre sustrato fino ya humedecido y se presiona, sin cubrir. Enterrarla es la causa más común de un semillero que no nace.
Se siembra de febrero a marzo en interior o invernadero, con 20-24 °C de temperatura de suelo. A esa temperatura germina en una o dos semanas; por debajo de 18 °C la nascencia se vuelve lenta e irregular. Desde la siembra hasta la primera flor pasan entre 10 y 12 semanas, así que sembrar en mayo significa tener flor en agosto, cuando media temporada ya se ha ido.
El trasplante al exterior se hace cuando ha pasado el riesgo de helada y el suelo está templado: finales de marzo o abril en la costa mediterránea y el sur, mayo en el interior y el norte. Aquí está el segundo error frecuente. El agerato no solo teme la helada: se para en seco por debajo de unos 10 °C nocturnos. Plantado demasiado pronto se queda amoratado y bloqueado varias semanas, y acaba floreciendo más tarde que otro plantado quince días después en tierra caliente. Con la temporada de venta empezando cada vez antes en los centros de jardinería, es fácil caer.
Marcos de plantación: 20-25 cm entre plantas en las variedades enanas, 30-35 cm en las altas. Enterrar el cepellón a su nivel, sin hundirlo, porque el cuello es sensible a la asfixia.
Exposición, riego y sustrato
Sol en la cornisa cantábrica, el norte y cualquier sitio de verano suave. En el interior peninsular y el sur, donde julio y agosto pasan holgadamente de 35 °C, agradece sombra ligera durante las horas centrales: a pleno sol y con calor seco los capítulos se queman por los bordes y la floración se frena. Es una planta de origen montano subtropical, acostumbrada a calor con humedad, no a la solana manchega.
El riego es lo que más condiciona el resultado. El sistema radicular es superficial y la planta se marchita rápido; una marchitez seria basta para que aborte los capítulos en formación y tarde diez días en recomponerse. En pleno verano, y sobre todo en maceta, hay que regar a diario. El acolchado con corteza o paja en el arriate reduce mucho esa exigencia. Lo que no admite es el otro extremo: suelo encharcado o platos con agua estancada llevan a podredumbre del cuello y de la raíz con bastante rapidez.
El sustrato ideal es fértil, con materia orgánica y buen drenaje, pH entre 6 y 7. En abonado, moderación: un exceso de nitrógeno da matas grandes, verdes, blandas y sin flor. Un abono equilibrado o rico en potasio cada dos o tres semanas en maceta es suficiente; en suelo bien enmendado antes de plantar, con eso suele bastar.
Mantenimiento durante la temporada
Retirar las flores pasadas es la única tarea realmente necesaria. Los capítulos marchitos toman un tono pardo sucio que afea el conjunto y, sobre todo, empujan a la planta a producir semilla en lugar de más flor. En las variedades antiguas hay que ir flor a flor; en las series F1 modernas es más práctico dar un repaso general con la tijera a mediados o finales de julio, rebajando la mata un tercio. Rebrota en dos semanas y la segunda mitad del verano se ve mucho mejor.
Ese recorte de mitad de temporada también es el remedio para las matas que se abren por el centro, un problema típico cuando el agerato se ha plantado en un sitio con menos luz de la que necesita.
Plagas y enfermedades
Mosca blanca. La más habitual, sobre todo en cultivos de invernadero y en plantas compradas ya infestadas. Conviene revisar el envés de las hojas antes de comprar. Trampas cromáticas amarillas y jabón potásico funcionan si se actúa pronto.
Araña roja. Aparece en las situaciones de calor seco y falta de riego, con punteado amarillento en el haz y telaraña fina en el envés. Corregir el riego resuelve buena parte del problema.
Oídio. Polvillo blanco en las hojas al final del verano, cuando bajan las temperaturas nocturnas y hay rocío. Se previene ventilando la plantación y no mojando el follaje.
Botritis. Se instala en los ramilletes de flores pasadas en tiempo húmedo y desde ahí pasa al tallo. Otra razón para no dejar las flores secas encima de la planta.
Podredumbre de raíz. Casi siempre por riego excesivo o drenaje deficiente, no por patógeno primario.
Dónde luce y con qué combina
El azul lavanda del agerato es un color que ordena el arriate en lugar de competir. Funciona muy bien delante de plantas de flor amarilla o naranja —tagetes, rudbeckias, capuchinas—, con las que forma el contraste complementario más limpio que se puede montar con planta de temporada. Junto a rosas de tonos rosados y malvas hace de faldón y disimula la base desnuda de los arbustos.
En maceta y jardinera es un buen relleno intermedio: no cae como la lobelia ni se dispara como la petunia, sino que cubre el centro. Y las variedades altas cortadas en el momento en que el corimbo está abierto en sus dos terceras partes duran alrededor de una semana en jarrón, con la particularidad de que el azul no vira.
Una advertencia final: la planta contiene alcaloides pirrolizidínicos, que son hepatotóxicos. Pese a que aparece en algunos recetarios tradicionales de otras latitudes, no debe consumirse ni prepararse en infusión, y conviene tenerlo en cuenta si hay animales que mordisquean las macetas.
En resumen
Ageratum houstonianum es una anual de verano que aporta un azul lavanda difícil de conseguir con otras plantas y florece sin pausa desde junio hasta la primera helada. Se siembra en superficie y con luz entre febrero y marzo, y se planta fuera solo cuando el suelo esté templado, porque el frío la bloquea más de lo que parece. Pide sol en el norte y algo de sombra a mediodía en los veranos duros del interior y el sur, riego constante sin encharcar, poco nitrógeno y una limpieza regular de las flores pasadas, con un recorte de un tercio a mediados de julio para que la segunda mitad de la temporada se mantenga. Para bordura y maceta, variedades enanas; para flor cortada, las altas tipo 'Blue Horizon', bastante infrautilizadas en los jardines de aquí.