Basta un tronco de chopo recién cortado, unas clavijas de micelio y dos otoños de paciencia para recoger setas en el mismo rincón del jardín año tras año. El Pleurotus ostreatus es el hongo comestible más fácil de cultivar en casa y, a la vez, uno de los que más confusión genera en el monte, porque tiene un doble tóxico que crece en los mismos sitios y en la misma época.

Este texto cubre lo que hace falta saber para identificarlo con criterio, entender por qué se comporta como se comporta y cultivarlo sin gastar dinero en kits.

Setas de champiñón ostra creciendo en repisas sobre un tronco

Qué es exactamente y cómo se reconoce

El Pleurotus ostreatus (Jacq.) P. Kumm. pertenece a la familia Pleurotaceae. En español se le llama seta de chopo, seta ostra, orellana o gírgola, según la zona. Es un hongo lignícola: descompone la madera muerta o debilitada de frondosas, sobre todo chopo y álamo (Populus), pero también haya, sauce, olmo, fresno, higuera y nogal. En coníferas prácticamente no aparece.

Los caracteres que sirven para reconocerlo son estos:

Sombrero de 5 a 20 cm, con forma de concha, oreja o abanico, de borde enrollado al principio y ondulado después. El color va del gris pizarra al pardo, con tonos azulados cuando fructifica con frío y beis pálido cuando lo hace con temperaturas suaves. La temperatura durante la fructificación manda sobre el color mucho más que la genética.

Láminas blancas o crema, muy decurrentes, es decir, que bajan claramente por el pie hasta la base. Este detalle es importante.

Pie corto, lateral o excéntrico, a veces casi inexistente, generalmente peludo en la base y con varios ejemplares soldados en el mismo punto de anclaje.

Carne blanca, elástica, que se vuelve correosa en los ejemplares viejos y grandes. Olor agradable, ligeramente anisado.

Esporada blanca o con un tono lila muy tenue. Si dejas un sombrero boca abajo sobre papel unas horas, el polvo que suelta debe ser claro.

Crece en grupos imbricados, en repisas superpuestas, sobre troncos, tocones y heridas de poda mal cerradas. La temporada peninsular va de octubre a marzo, con el grueso entre noviembre y enero, porque necesita un descenso térmico para arrancar la fructificación.

El error que manda gente al hospital cada otoño

Hay una especie que aparece en tocones, en otoño, en grupos apretados y con láminas decurrentes: Omphalotus olearius, la seta de olivo. Provoca gastroenteritis intensas y es responsable de una parte notable de las intoxicaciones por setas en España, precisamente por confundirse con la seta ostra.

Se distinguen sin dificultad si sabes qué mirar. La seta de olivo es anaranjada o pardo-anaranjada de forma uniforme, sombrero, láminas y pie incluidos, con láminas de un naranja vivo que ninguna Pleurotus tiene. Su carne también es anaranjada, mientras que la del champiñón ostra es blanca. Crece sobre todo en tocones y raíces de olivo, encina y alcornoque, no en chopo. Y sus láminas emiten una bioluminiscencia verdosa que se aprecia si dejas el ejemplar en una habitación completamente a oscuras durante diez minutos.

Regla práctica: si la carne al cortar no es blanca, no es Pleurotus. Y si tienes cualquier duda, no la comas. La identificación en el monte no se aprende leyendo, se aprende con alguien que ya sabe y, en su defecto, en las sociedades micológicas locales, que hacen jornadas de revisión de cestas gratuitas.

Otras Pleurotus que encontrarás en el mercado

En las bandejas de la frutería, la etiqueta "seta de ostra" cubre varias especies distintas del género. Pleurotus pulmonarius es más pálida, de sombrero más delgado y fructifica con calor, en primavera y verano. Pleurotus eryngii, la seta de cardo, no vive en madera sino en las raíces muertas del cardo corredor (Eryngium campestre) y da esos ejemplares carnosos de pie grueso que se venden como setas de cardo. Pleurotus citrinopileatus (amarilla) y Pleurotus djamor (rosada) son tropicales y solo se cultivan en interior con calefacción. Para el cultivo doméstico en la Península, la ostreatus es la que menos trabajo da, porque le viene bien el frío que ya tenemos.

Composición y valor nutricional

Fresco es agua en un 85-90 %. Lo interesante está en el resto. Aporta unos 25-35 kcal por cada 100 g en fresco, entre 2 y 3 g de proteína con un perfil de aminoácidos bastante completo para ser vegetal, y una fracción alta de fibra en forma de betaglucanos, los polisacáridos de la pared celular fúngica que se estudian por su efecto sobre la respuesta inmunitaria.

Contiene además cantidades apreciables de niacina (B3), riboflavina (B2), ácido pantoténico, potasio, fósforo, cobre y selenio. Y una particularidad química bien documentada: el Pleurotus ostreatus produce de forma natural lovastatina, la misma molécula que se usa como fármaco hipolipemiante, aunque en cantidades pequeñas y muy variables según la cepa y el sustrato. Esto no lo convierte en un tratamiento para el colesterol ni sustituye a ninguna medicación; solo explica por qué aparece tanto en la literatura científica.

Dos apuntes prácticos. El primero: contiene manitol y otros polioles que sientan mal crudos, así que se come siempre cocinado, nunca en ensalada. El segundo: como todos los hongos, es rico en ergosterol, que se convierte en vitamina D2 al recibir radiación ultravioleta. Dejar las setas recién cortadas al sol una o dos horas con las láminas hacia arriba multiplica su contenido en vitamina D de forma medible.

Cultivarlo en casa: los dos métodos que funcionan

Sobre troncos. Es el método lento y el que menos atención pide. Se cortan trozos de chopo, álamo, sauce o chopo lombardo de 30-40 cm de largo y 15-25 cm de diámetro, en invierno, con el árbol parado y la madera cargada de reservas. La madera debe estar recién cortada: si lleva meses tirada, otros hongos ya la han colonizado y tu micelio perderá la competencia. Se perforan agujeros de 8 mm cada 15 cm en tresbolillo, se meten las clavijas de micelio (dowel spawn) a golpe de martillo y se sellan con cera de abeja. Los troncos se apilan a la sombra, sobre tierra o semienterrados un tercio, en un sitio húmedo. La colonización tarda de 6 a 12 meses; la primera fructificación suele llegar el otoño siguiente y el tronco produce durante tres o cuatro años hasta agotarse.

Sobre paja. Es el método rápido y el que se usa en producción. Se pica paja de cebada o trigo en trozos de 3-5 cm y se pasteuriza, no se esteriliza: sumergida en agua a 65-75 °C durante una hora, o hidratada y mantenida a esa temperatura. La pasteurización deja viva la microbiota termófila que compite contra los mohos, y por eso funciona mejor que hervir. Después se escurre hasta que, apretando un puñado, salgan dos o tres gotas y no un chorro: eso es el 70-75 % de humedad. Se mezcla con un 3-5 % de micelio en grano sobre peso húmedo, se embolsa en plástico perforado y se incuba a 22-25 °C, a oscuras, durante 15-25 días, hasta que el bloque esté blanco por completo.

La fructificación necesita condiciones distintas de las de la incubación, y ahí es donde falla casi todo el mundo que lo intenta por primera vez. Hacen falta tres cosas simultáneas: bajar a 12-18 °C, subir la humedad ambiental al 85-95 % y, sobre todo, renovar el aire. El Pleurotus también necesita algo de luz indirecta, unas 8-12 horas al día, para formar sombreros normales.

Si obtienes setas con el pie larguísimo y el sombrero diminuto en forma de trompeta, no es falta de agua ni de abono: es exceso de CO2. El bloque está en un armario cerrado o en una bolsa con pocos agujeros y el hongo se está estirando buscando aire. Abre, ventila varias veces al día y el problema desaparece en la siguiente oleada.

Un bloque bien llevado da dos o tres oleadas separadas por 10-14 días, con un rendimiento total de entre el 60 y el 100 % del peso seco del sustrato. Entre oleadas conviene remojar el bloque unas horas en agua fría.

Ejemplares de champiñón ostra con láminas decurrentes blancas

Un hongo que come nematodos y digiere residuos

El Pleurotus ostreatus es nematófago. Su micelio segrega gotitas tóxicas que paralizan a los nematodos del sustrato en cuestión de minutos, y luego las hifas penetran en el cadáver y absorben el nitrógeno. Es una adaptación a un medio, la madera, pobrísimo en nitrógeno. No lo conviertas en un plan de control de nematodos del huerto, porque no lo es en condiciones de campo, pero explica por qué prospera donde otros hongos no llegan.

Esa misma capacidad enzimática, basada en lacasas y peroxidasas que rompen la lignina, se aprovecha en micorremediación: hay ensayos serios de degradación de hidrocarburos y de ciertos plaguicidas con Pleurotus. Y a escala doméstica, el mismo principio permite cultivarlo sobre posos de café, cartón corrugado sin tintas, serrín de frondosa o restos de poda triturados. El café usado llega ya pasteurizado por el agua caliente de la cafetera, así que se puede inocular directamente si está fresco, del mismo día, y no lleva días criando mohos.

Precauciones que conviene tener presentes

La especie es comestible y no es tóxica, pero hay tres avisos reales.

El primero afecta a quien cultiva en interior: el Pleurotus libera una cantidad enorme de esporas, visible como un polvo blanco que cubre todo lo que hay alrededor. La exposición repetida en espacios cerrados y mal ventilados puede provocar neumonitis por hipersensibilidad, un cuadro respiratorio descrito en trabajadores de setas. Recolecta los sombreros antes de que abran del todo y desplieguen el borde, ventila y no montes el cultivo en un dormitorio.

El segundo: cocínalo siempre, y las primeras veces en cantidad moderada. Hay personas que lo digieren mal aunque esté perfectamente identificado.

El tercero, para el jardín: si aparece espontáneamente sobre un árbol vivo del jardín, no es una buena noticia. Aunque se comporta sobre todo como saprófito, coloniza madera muerta interior a través de heridas de poda y puede indicar que hay pudrición avanzada en el tronco. Antes de celebrar la cosecha, revisa la estabilidad del árbol.

En resumen

El Pleurotus ostreatus es un hongo lignícola de frondosas, de sombrero gris en forma de concha, láminas blancas muy decurrentes, carne blanca y esporada clara, que fructifica en la Península de octubre a marzo. Su confusión peligrosa es Omphalotus olearius, íntegramente anaranjada, de carne naranja y ligada a olivo y encina. Nutricionalmente aporta poca energía, buena proteína, betaglucanos y vitaminas del grupo B, y gana vitamina D si se expone al sol antes de cocinar; se come siempre cocinado. En cultivo doméstico, troncos de chopo inoculados en invierno para producción lenta y duradera, o paja pasteurizada a 65-75 °C, incubada a 22-25 °C a oscuras y llevada después a 12-18 °C con humedad alta, luz indirecta y mucha ventilación. Los pies largos con sombreros pequeños siempre significan lo mismo: falta aire.


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