Acercas la nariz a una rosa recién comprada en la floristería y no llega nada: la flor es perfecta, enorme, de un rojo impecable, y está muda. No es casualidad ni mala suerte. Buena parte de la rosicultura del siglo XX seleccionó por tamaño de flor, forma del capullo, colores nuevos y duración en jarrón, y el perfume, que es un carácter genéticamente complejo y a menudo asociado a pétalos finos y de vida corta, se fue quedando por el camino.
La consecuencia práctica es que si quieres una rosa que huela, tienes que buscarla a propósito. Y merece la pena, porque un solo rosal bien elegido perfuma un patio entero en las mañanas de mayo.
Qué es el aroma de una rosa
El perfume de una rosa es una mezcla de decenas de compuestos volátiles que emiten unas células especializadas del pétalo. Los que más pesan son el geraniol y el citronelol, responsables del olor "a rosa" clásico; el alcohol feniletílico, dulce y melifluo; el óxido de rosa, que aporta el matiz verde y metálico; y el 3,5-dimetoxitolueno, característico de las rosas de origen chino y del que depende buena parte del aroma de los híbridos de té modernos.
De la combinación salen las grandes familias olfativas que se usan para describir un rosal:
Rosa clásica o damascena. El olor arquetípico, dulce y profundo. Es el de las rosas antiguas y el que se destila para perfumería.
Té. Más ligero y seco, con notas que recuerdan a hoja de té recién abierta. Típico de las rosas té y de sus descendientes.
Frutal. Manzana, albaricoque, frambuesa, melocotón. Frecuente en rosas inglesas y en muchos híbridos modernos anaranjados.
Especiado o de clavo. Picante, con fondo de clavo y pimienta. Habitual en rosas de tonos crema y bicolores.
Mirra. Anisado, algo medicinal, muy peculiar. Aparece en parte de las rosas inglesas y hay quien lo adora y quien no lo soporta.
Almizclado. Dulce, envolvente, se emite desde los estambres más que desde los pétalos y viaja lejos en el aire.
Existen dos hechos útiles y poco conocidos. El primero: el aroma se emite sobre todo por la mañana, con la flor recién abierta, el aire templado y algo de humedad. En un mediodía seco y con viento, el mismo rosal parece inodoro. El segundo: los pétalos gruesos y aterciopelados, de rojos oscuros y malvas, concentran más volátiles que los amarillos y blancos. Hay excepciones notables, pero como regla de partida al elegir en el vivero funciona bien.
Las clásicas imbatibles
'Mister Lincoln'. Híbrido de té de 1964, rojo oscuro aterciopelado, con un perfume damascena intenso que es referencia obligada en cualquier lista. Planta erguida y vigorosa, de 1,2 a 1,5 m, con tallos largos ideales para cortar. Reflorece bien y es más resistente que otros rojos oscuros de su generación, aunque conviene vigilarle la mancha negra en zonas húmedas.
'Papa Meilland'. Otro rojo oscurísimo, de 1963, considerado por muchos el híbrido de té más perfumado que existe: aroma damascena denso, casi empalagoso. Su punto flaco es la sanidad, porque es propenso al oídio y a la mancha negra. Plántalo en sitio soleado y muy aireado, y asume que necesitará más atención que un rosal paisajístico.
'Fragrant Cloud' (también 'Duftwolke' o 'Nuage Parfumé'). De 1963, color coral anaranjado inconfundible y una fragancia potentísima con base especiada. Es de las pocas rosas cuyo aroma se percibe a varios metros de distancia. Muy florífera y de floración continua.
'Double Delight'. Crema con los bordes de los pétalos pintados de rojo carmín, un dibujo que se acentúa con el sol y que hace que no haya dos flores iguales. Perfume especiado muy marcado. Es una de las rosas más reconocibles del mundo y una elección segura si quieres flor de corte llamativa y con olor.
'Blue Moon'. Malva lila, forma clásica, con la fragancia dulce e intensa habitual de las rosas malvas, que como grupo están entre las más perfumadas. No es un rosal muy vigoroso, pero compensa.
Rosas antiguas: donde está el perfume de verdad
Si el aroma es tu prioridad absoluta, el mejor sitio para buscarlo no es el catálogo de novedades sino las variedades del siglo XIX y anteriores.
'Madame Isaac Pereire'. Rosal borbón de 1881, flores enormes, rosa magenta profundo, con un perfume que combina rosa clásica y frambuesa, y que aparece de forma recurrente en las encuestas como la rosa más fragante jamás cultivada. Planta grande y algo desgarbada, de dos metros, que se maneja mejor guiada sobre un soporte. Reflorece en otoño.
Rosa × damascena 'Trigintipetala', la rosa de Kazanlak. Es literalmente la rosa de la que se destila el atar de rosas en Bulgaria y Turquía. Flores rosas semidobles, nada espectaculares individualmente, sobre un arbusto grande y espinoso. Florece una sola vez, a finales de primavera, pero durante esas tres semanas el jardín huele como una perfumería.
Rosa gallica var. officinalis, la rosa de los boticarios. Compacta, de metro y medio, flores semidobles rosa carmín. Su particularidad es que conserva el aroma al secarse, motivo por el cual se usó durante siglos en farmacia y en potpurrí. Extraordinariamente rústica y resistente al frío.
Rosa rugosa y sus híbridos, sobre todo 'Roseraie de l'Haÿ' y 'Blanc Double de Coubert'. Aroma dulce con fondo de clavo, muy penetrante, sobre arbustos durísimos que aguantan salitre, suelos pobres y abandono absoluto. Si buscas fragancia sin mantenimiento, esta es la respuesta.
Rosas inglesas: aroma antiguo con floración moderna
El programa de David Austin se planteó exactamente el problema de este artículo: recuperar la forma y el perfume de las rosas antiguas manteniendo la refloración. En términos de aroma, es la serie moderna más consistente.
'Gertrude Jekyll'. Rosa intenso, flores muy dobles en roseta, con el perfume de rosa antigua más puro de la serie. Tanto es así que se ha llegado a cultivar comercialmente para destilación. Vigorosa; en climas cálidos como el nuestro tiende a crecer mucho y funciona muy bien como trepadora corta sobre un muro.
'Munstead Wood'. Carmesí muy oscuro, casi vinoso, con aroma afrutado sobre base de rosa antigua, con notas de mora y ciruela. Arbusto compacto y de floración generosa, buena elección para maceta grande o primera línea de macizo.
'Jude the Obscure'. Flores globosas de color albaricoque pálido con un perfume desconcertante, entre guayaba y vino blanco dulce, y de una potencia poco común. Es probablemente la rosa inglesa más aromática, y le sienta bien nuestro clima cálido.
'The Generous Gardener'. Trepadora de flor rosa pálido y aroma con notas de mirra y almizcle. Muy sana, ideal para pérgola en la que quieras aroma a la altura de la cara.
Aromáticas fuera del rojo y el rosa
La regla de que los rojos oscuros huelen más tiene excepciones que merecen citarse.
'Sunsprite' (también 'Friesia'). Floribunda amarilla de 1977 y, con diferencia, una de las rosas amarillas más perfumadas que existen: aroma dulce y limpio, muy notable. Planta compacta, de 80 cm, extremadamente florífera y con hojas de un verde brillante que aguantan bien. Como el amarillo tiende a perder color con el calor, plántala donde tenga sombra a media tarde.
'Honey Perfume'. Floribunda de tonos albaricoque a miel, con fragancia especiada evidente, poco habitual en su gama de color. Florece en ramilletes generosos y de forma muy continua, lo que la hace más útil en macizo que un híbrido de té.
'Secret'. Híbrido de té crema con los bordes teñidos de rosa, forma de capullo impecable y un perfume dulce y especiado apreciable. Buena para corte.
'Memorial Day'. Híbrido de té de flores enormes en rosa orquídea, con fragancia damascena clásica y muy marcada. Reflorece con regularidad.
Trepadoras perfumadas
Una trepadora sobre una puerta o una pérgola pone el aroma justo donde se pasa, y es la forma más eficiente de perfumar un jardín.
'Zéphirine Drouhin'. Borbón trepador de 1868, rosa cereza, refloreciente y con perfume intenso. Su gran atractivo es que carece prácticamente de espinas, lo que la hace ideal junto a un paso estrecho o una entrada. Tolera algo de sombra, pero es sensible a la mancha negra en ambientes húmedos.
'Madame Alfred Carrière'. Noisette de 1879, blanca con reflejos rosados, muy vigorosa, refloreciente y con un perfume dulce notable. Es una de las poquísimas trepadoras que florece decentemente en una pared orientada al norte.
'Étoile de Hollande' trepadora. Rojo oscuro con un perfume damascena de los grandes, sobre una planta capaz de cubrir cuatro o cinco metros.
Rosa 'Félicité et Perpétue' o los almizclados derivados de Rosa moschata, cuyo aroma se transporta con el aire y perfuma una zona amplia sin necesidad de acercarse a la flor.
Cómo conseguir que huelan más
El potencial es genético, pero la expresión depende bastante del cultivo y de la ubicación.
Plántalas en un rincón resguardado. El viento dispersa los volátiles al instante. Un patio cerrado, un ángulo entre dos muros o el hueco junto a una puerta concentra el aroma muchísimo más que un macizo en medio de una explanada.
Colócalas donde pases. Al lado del camino, junto a la entrada, bajo una ventana que abras por la mañana. Una rosa fragante a diez metros del recorrido diario no sirve de nada.
Sol de mañana. Los rosales necesitan un mínimo de cinco o seis horas de sol directo, pero en el interior y el sur peninsular la solana de julio quema los pétalos y volatiliza el aroma. Sol de mañana y sombra a partir de las tres de la tarde es la mejor combinación aquí.
Riego regular y suelo con materia orgánica. Una planta con estrés hídrico produce flores pequeñas y con menos perfume. Riega abundante y espaciado, al pie, nunca mojando las hojas.
No te pases con el nitrógeno. El abonado excesivamente nitrogenado da hoja abundante y flor blanda y menos aromática. Mejor un abono equilibrado con potasio, que interviene en la calidad de la flor.
Corta las rosas a primera hora. Para jarrón, córtalas por la mañana temprano, en cuanto el capullo empieza a abrir. Es cuando la concentración de volátiles es máxima, y además duran más en agua.
En resumen
Si quieres perfume, no elijas por la foto. Entre los modernos, apuesta por 'Mister Lincoln', 'Papa Meilland', 'Fragrant Cloud', 'Double Delight', 'Memorial Day', 'Secret', y por 'Sunsprite' y 'Honey Perfume' si buscas amarillos y albaricoques aromáticos.
Entre las rosas inglesas, 'Gertrude Jekyll', 'Jude the Obscure' y 'Munstead Wood'. Entre las antiguas, 'Madame Isaac Pereire', la rosa de Kazanlak y los híbridos de Rosa rugosa, que además son los más resistentes de todos. Y para trepar, 'Zéphirine Drouhin' o 'Madame Alfred Carrière'.
Después, plántalas en un rincón abrigado y en el camino por el que pasas cada día, dales sol de mañana y agua suficiente, y asómate a olerlas temprano. El mismo rosal huele el doble a las nueve de la mañana que a las cuatro de la tarde.